Todo eso habría sido hermoso si en verdad hubiese pasado, si no se hubiese quedado en la mente de Charlize…
Abre los ojos y no lo puede creer.
—¡Mi3rda, sí es real! —dice en un susurro, separándose de Matías para verlo a esos ojos castaños que la envuelven.
—¿Creíste que era un sueño? —ella asiente con lágrimas en los ojos y dejando ver sus dientes blancos en aquella sonrisa que a Matías le calienta el corazoncito—. Pues no, mi princesa, es muy real…
Se mueve para quedar sobre ella, una mano le