Matías se lanza a los labios de su princesa con desesperación, ella lo toma por la nuca, puede sentir el sabor salado de las lágrimas mezcladas de ambos y para cuando se separan para poder respirar, solo puede ver el rostro ilusionado de un hombre enamorado.
—¿En serio estoy embarazada?
—¿No lo sabías? Pero si te hiciste tres pruebas, mi amor y todas marcaron positivo.
—No alcancé a verlas… cuando terminé de hacerlas, Morgan me llamó, me estaba esperando fuera y tuve que salir enseguida… —hace