CAPÍTULO 99: DONDE EMPIEZA LA VERDAD
Derek
Maddison no dice nada, solo me toma de la mano, su piel está fría, pero firme. No tiembla ni tampoco duda, simplemente entrelaza sus dedos con los míos, gira sobre sus talones y tira de mí hacia el auto, yo la sigo, pero no por impulso, sino porque hay algo en esa forma de tocarme que me resulta... familiar.
No hablamos durante el camino. Nos subimos al auto y ella conduce como si supiera exactamente adónde vamos y yo no pregunto. Podría hacerlo, podrí