CAPÍTULO 100: LA NOCHE QUE LO CAMBIA TODO
Maddison
Despertar con su cuerpo a mi lado ya no es un sueño, es real, y por primera vez en mucho tiempo, siento que estoy a salvo. Derek duerme profundamente, con una mano sobre mi cintura y su respiración cálida en mi cuello. Podría quedarme así para siempre, con el corazón lento, con esta calma que no me pertenece del todo pero que empiezo a desear como si fuera mía.
No es una noche más, no fue sexo ni consuelo, fue entrega, ternura, la manera en que