CAPÍTULO 63: SECRETOS COMPARTIDOS
Vanessa
Mientras conduzco por la autopista, mis dedos tamborilean sobre el volante y una sonrisa me curva los labios. Todo sigue exactamente como lo planeé. Maddison regresó solo para revolver el fango de su propia desgracia, pero no le queda más que aceptarlo: soy yo quien tiene el control ahora. Su intento de casarse con Andrew es un chiste que apenas me roza. Que se ilusione todo lo que quiera. Al final, será solo otro error más que la empujará a la ruina.
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