CAPÍTULO 44: LA NUEVA AMANTE
Maddison
La noche de la invitación finalmente llega. Llevo un vestido negro que abraza mis curvas con una elegancia peligrosa, un escote sutil y un maquillaje que no oculta nada, solo resalta lo que ya duele mirar. No hay rastros de la mujer que entró hace cinco años a prisión. Maddison Evans quedó enterrada en esa celda, la que camina ahora no tiene miedo.
El murmullo del salón es como una sinfonía lejana, una mezcla de risas, copas tintineando, discursos vacíos y