Maddison
1 semana después…
No sé cuántas veces he leído el mismo informe. Cuántas veces he subrayado, repasado, buscado incongruencias. Sé que no lo hice, sé que jamás toqué un centavo que no fuera mío, pero los papeles dicen otra cosa. Y ahora, ni siquiera tengo un abogado en quien confiar.
—Lo siento, Maddison. No puedo seguir representándote —dice Richard, sin mirarme a los ojos.
—¿Qué? ¿Por qué?
—Recibí instrucciones. No puedo explicarte más, busca otro abogado.
Y así se va. Sin más. Dejánd