Andrew
El camino de regreso a casa es un silencio tenso, ninguno se atreve a decir nada. Maddison va sentada en el asiento del copiloto, mirando por la ventana como si buscara algo entre las sombras, como si necesitara ver con sus propios ojos que el mundo sigue girando.
Yo solo aprieto el volante. La rabia aún me arde en el pecho. Verla ahí, encerrada, con el rostro pálido y la mirada apagada... fue como ver una mariposa atrapada en un frasco de cristal, sin aire, sin esperanza. Y no sé si fue