CAPÍTULO 130: AQUEL QUE HEREDA
Derek
El murmullo de la ciudad parece más agudo esta noche, o tal vez soy yo el que está demasiado expuesto, demasiado abierto a cada sonido, cada eco, cada maldit4 vibración. Acabo de dejar a Maddison en casa. Ella dormía, por fin, después de llorar como si se le hubiese partido el alma en dos y probablemente así fue. Yo mismo lo sentí cuando escuché a Eleanor decir que se había deshecho del niño, como si se tratara de una caja vieja. Como si lo que le quitó no f