CAPÍTULO 104: LA TRAMPA PERFECTA
Derek
Desde hace días evito contestar sus llamadas. No porque no quiera oír su voz, sino porque no sé cómo decirle que, al menos por ahora, no puedo hacer nada.
No puedo divorciarme de Vanessa con la presión del psiquiatra, no con ese informe clínico y la mirada inquisitiva de los médicos diciéndome que, como esposo legal, tengo la responsabilidad de no dejarla sola. Y aunque sé que todo fue manipulado, que ese intento de suicidio fue un teatro cruel con consecu