Semanas después…
La mansión del patriarca había cambiado desde aquella noche.
El silencio seguía siendo pesado, elegante, peligroso… pero ahora había algo distinto flotando entre aquellos enormes pasillos de mármol. Respeto. Expectativa. Temor.
Porque todos sabían que esa noche no era una noche cualquiera.
Era la noche donde oficialmente el poder cambiaría de manos.
Decenas de camionetas negras llenaban la entrada principal mientras hombres importantes de toda la organización descendían vestido