Que Hernán la hubiera usado durante tres años y que ella descubriera de golpe que él nunca la había querido parecían heridas más indirectas.
Lo más directo era aquella sesión de fotos.
Después de confirmar esa idea, Jimena ya no pudo quedarse tranquila.
Con ese asunto dándole vueltas en la cabeza, pasó una noche terrible.
A la mañana siguiente, apenas se levantó, llamó a Mónica.
Al principio, Mónica no quiso decir nada.
Pero después de que Jimena le aseguró una y otra vez que llamaba en nombre