Jimena escuchó lo que ellas decían y, a propósito, no aclaró nada. Solo sonrió y empezó a beber con ellas.
Todo el tiempo había estado atenta a la entrada, así que en cuanto Camila apareció, la vio.
Además, antes de llegar, había preparado el terreno durante bastante tiempo frente a Hernán, haciéndole saber que era alérgica al alcohol.
Así que, si bebía de más, con el carácter de Hernán, era imposible que él se quedara de brazos cruzados.
Al pensar en eso, la sonrisa en los ojos de Jimena se vo