Muy pronto llegó el día de la cena de beneficencia.
Desde temprano, Matías se llevó a Hernán.
Él solo le dijo a Camila que quizá ese día no tendría tiempo para acompañarla y que hiciera sus propios planes.
Como Matías ya le había avisado antes, Camila no pensó demasiado en ello.
Miró la hora en la invitación y, cuando vio que ya casi era momento, se preparó para cambiarse y salir.
Como no esperaba que fueran a hacer algo en esa ocasión, Camila tampoco se arregló demasiado.
Sacó del vestidor un