P.O.V Larissa
Veo a Calem irse. Yo tomo un baño rápido. Me pongo mi pijama de seda tipo vestido. Me veo en el espejo y no me veo tan mal. En eso comienzo a pensar en Calem desnudo.
—Ya, Larissa, deja de pensar esas cosas. Sí, lo admito, Calem es guapo, pero ya deja de pensar esas cosas. —Intento sacar esas cosas de mi cabeza. Escucho que alguien toca la puerta. Salgo del baño y camino hacia la puerta. Es la sirvienta.
—Señorita Larissa, le traje la cena —me dice una señora mayor.
—Hola. Gracias