Gregori
Me despierto por unos gritos, poco a poco abro los ojos sintiendo que no he descansado nada en toda la noche, teniendo sueños extraños.
Al fin abro los ojos desperezándome,¡vaya que necesito más horas de descanso!.
Sin lugar a dudas la voz de esos gritos es de Margoth, quien está al otro extremo de la cama notablemente espantada. Viéndome como si hubiese cometido un homicidio.
—¿Qué demonios haces en mi cama? —cierro los ojos y doy un bostezo, estirando los músculos, he de señalar que d