Ahora tengo la familia que jamás tuve.
Sin mas problemas con el ruso, la semana pasa con mas tranquilidad, lo que me lleva a tener un mejor descanso tanto físico como laboral.
—¡Bienvenida a casa!—abrazo a mi madre feliz de verla después de quince días, aunque estuvimos comunicación la extrañé demasiado—tengo tanto que contarte.
—Lo imagino con la poca información que me diste por teléfono.
—Señora—me habla el ama de llaves—sus invitados están aquí, ya está todo preparado en el jardín.
—Muchas