Grace
¿Conoces ese momento en que estás jodida?
Y no me refiero a estar jodida en el buen sentido, sino a cuando tu cerebro se descontrola y busca una salida con la desesperación de un ratón acorralado. Piensas en agacharte hacia la izquierda, esquivar hacia la derecha o quizá salir del paso con una mentira; al final, todos los caminos conducen al mismo lugar.
Así estaba yo en ese momento. Jodida.
Casi daba risa. Tenía una puerta enfrente. Podía abrirla, cruzarla y marcharme. La libertad estaba