Grace
Abrí la puerta, entré y se me cortó la respiración mientras miraba a mi alrededor. Desde afuera, el lugar parecía pequeño y sencillo, pero por dentro era cálido y hermoso. Tan acogedor que me hizo feliz. Sonreí.
No veía la hora de pasar nuestra luna de miel aquí.
—¿Qué quieres hacer primero...? —empecé a preguntar mientras me giraba.
Pero, antes de que pudiera terminar, ya lo tenía encima. Apollo me besó con fuerza y jadeé, sorprendida. Levanté las manos y le rodeé el cuello, aferrándome a