Grace
Si Apollo estuviera aquí, me mordería la piel con avidez y me apretaría un pecho mientras me devoraba como si nunca tuviera suficiente, con la cara enterrada entre mis piernas. Sus dedos gruesos se hundirían dentro de mí con tanta fuerza y profundidad que yo gemiría lo bastante fuerte como para que todos me escucharan, montada sobre su cara sin vergüenza.
Me pondría las piernas sobre sus hombros, me separaría las rodillas y me lamería tan a fondo que lo sentiría en cada nervio, en cada par