LAYLA:
La puerta de nuestra habitación es tocada y el olor a demonio inunda mis fosas nasales.
—Yo abriré.
Dice Damián dirigiéndose a la puerta.
—Necesito hablar contigo rey vampiro.
Escucho la voz de Dominic serio.
—Ya lo estás haciendo demonio, que estás ocultando que no me has dicho.
Dice mi vampiro y yo como buena chismosa me acerco a la puerta para escuchar lo que dicen con atención.
—Debo irme.
Dice sin más.
—¿Qué?
Damián arruga el ceño mirándolo fijamente.
—Mi hermano está buscándome, so