BLADIMIR:
La situación se vuelve peligrosa con el número de cazadores, humanos y super dotados.
—Oh, pero miren que tenemos aquí.
La voz de un cazador me hace girar mientras sostengo con fuerza la lanza que está en mis manos llenas de sangre.
—Santiago.
Digo su nombre mientras alzo las cejas.
Santiago fue un viejo camarada el cuál nunca nos llevamos bien… Él quería ser el jefe y por eso se fue para formar su propio equipo.
—Hasta que por fin nos enfrentaremos como debe ser… Siempre tuve ganas d