Margaret: — Mi niña son tan chiquitos y muchas felicidades —
Cristofer: — Gracias y los amo demasiado madre —
Derin:— Andrea me alegra tanto que los tres estén de lo más bien —
Andrea: — Sí, Derin y estoy sumamente agradecida —
Angélica: — Amiga felicidades y los amo demasiado, son una ternurita —
Darian: — Andrea ojalá conforme crezcan tenga su belleza —
Andrea: — Tan lindos Angélica y Darían, de verdad estoy enamorada de mis bebés —
Durante dos semanas debían estar mis bebés en el hospital y gracias al Dios ellos estaban demasiado bien.
Cristofer estaba como loco y no dejaba de besarme o estar pendiente de mis necesidades.
Durante ese tiempo no se apartó de mí y las reuniones las atendía en la habitación del hospital.
Cristofer: — Amor ya nos podemos ir a casa —
Andrea: — Sí y me pone tan feliz —
Tomé a mi hija y Cristofer a mi hijo junto al bolso para al fin regresar a la mansión.
Al llegar nos sorprendieron con una pequeña celebración y los más allegados a Cristofer estaban en el l