Cristofer: — Gracias mamá por la bendición y te amo demasiado —
Margaret se me acercó y me abrazó con mucho cariño, sentí también que mi madre me bendice.
Andrea: — También te quiero mucho mi señora —
Todos aplaudieron y conforme terminaba la actividad muchos nos abrazaban dónde nos daban sus mayores bendiciones para mis bebés.
Derin: — Andrea quiero ver los regalos —
Andrea: — Yo también Derin y amor son demasiados, con razón Alviria nos dijo que solo compráramos la salida del hospital —
Cristofer: — No te imaginas lo que me alegra y comencemos que también deseo verlos —
Me acomodé en el sillón grande de la sala y Cristofer a mi lado.
Derin y los demás nos pasaban los regalos, ente ropa, pañales, juguetes, osos, joyas, álbumes y accesorios nos llenaron de muchos presentes.
Sinceramente, todo era de calidad y muy finas, debo decir que mis hijos serán tratados como la realeza.
Cristofer: — No te preocupes de que jamás haré que su calidad de vida cambie y te amó demasiado, espero pronto