Los enfermeros con gran fuerza me tomaron y mis lágrimas no dejaban de caer.
Doctor: — Preparen la maquina de Shock —
Enfermeros: — Sí, señor —
Con alta frecuencia le pusieron la maquina de Shock y así fue en dos ocasiones, paso los minutos más lentos de mi vida.
Anthony: — ¡Catherine! —
Como si me escuchara una vez más empezó a sonar la maquina del corazón y el médico de inmediato dio un montón de ordenes.
Doctor: — Rápido, estabilicemos a la paciente —
Enfermeros: — Sí, señor —
Una enfermera llego y me mostró a mi bebé quien lloraba, de inmediato lo tomé y lo puse contra mi pecho.
Anthony: — Te prometo que amaré a tu mamá hasta el resto de lo que quede de mi vida —
Pasaron unos minutos más, del cual me parecían eternos y el médico se acercó a mí.
Doctor: — Señor Loanda logramos estabilizar a la señorita Catherine, la pasaremos a una sala y la tendremos en observación y bebé debe ingresar a la incubadora —
Anthony: — ¿Estarán juntos? —
Doctor: — Sí, por favor el bebé —
Le di un beso e