Los enfermeros con gran fuerza me tomaron y mis lágrimas no dejaban de caer.
Doctor: — Preparen la maquina de Shock —
Enfermeros: — Sí, señor —
Con alta frecuencia le pusieron la maquina de Shock y así fue en dos ocasiones, paso los minutos más lentos de mi vida.
Anthony: — ¡Catherine! —
Como si me escuchara una vez más empezó a sonar la maquina del corazón y el médico de inmediato dio un montón de ordenes.
Doctor: — Rápido, estabilicemos a la paciente —
Enfermeros: — Sí, señor —
Una enfermera l