Ángelo estaba fuera de su órbita. Tan mal que su única ayuda era el alcohol. Permaneció en el dormitorio, sin salir, mientras las pesadillas de la chica muriendo invadían cada rincón de su memoria, como un virus interno. Su mente borrosa solo podía pensar en una persona: la semejanza a Nadin Stomcling, la mujer de su ahora socio conocido. La imagen de esa mujer lo estaba volviendo loco. Se parecía mucho a Nadin, pero lo lamentaba aún más. Esta mujer estaba ahora con otro hombre.
La furia lo cons