—Para mí, es una luna hermosa y brillante. Aunque pueda que esté triste, es la luna más hermosa que calienta mi alma e ilumina mis noches oscuras. Te he extrañado más que a mi propio marido.
Black sabía cómo hacer que una sonrisa saliera en ese rostro que lucía triste.
—Sí, tu esposo lo escucha; harás que me maldiga.
—Eso, él no lo tiene permitido.
—¿Se han peleado, cierto?
—Él es un patán; no merece que esté triste por él.
—¿Desconfías de lo que puede llegar a pasar o desconfías de que él se es