Salí a la puerta de mi cabaña, el aire de la mañana era fresco, pero se sentía bien con mi cara. Me había despertado bastante pronto y me había dado tiempo a preparar comida. Hoy Dante y yo íbamos a ver a Los Sabios y no sabía cuánto tiempo estaríamos fuera, asique prefería ir preparada. Estaba nerviosa con esta salida, no sabía muy bien quienes eran, pero según decían todos eran los únicos que podían ayudarme a conocerme más y podían aclararnos muchas cosas. El día anterior también había sido