Dante me llevaba en sus brazos, aunque yo apenas podía moverme, escuchaba y estaba atenta a todo lo que estaba pasando a mí alrededor.
- Gertru, ves a su cabaña, la atenderás allí.
- Estaría mejor en mi consultorio Dante, allí tengo todo lo necesario para atenderla.
- He dicho que vayas a su cabaña.
- No solo te importa a ti, también es importante para mí, es mi sobrina.
- He dicho que vayamos a su cabaña y no hay más que discutir.
- Vamos Gertru -Interrumpió Esme. -No tenemos tiempo que perder