- ¡Estas preciosa amiga! -Esme me observaba como si fuera una muñeca.
- ¿De verdad lo crees?
No estaba muy segura de que ropa ponerme para una fiesta con un montón de hombres lobo, tampoco sabía muy bien de qué tipo eran esas fiestas o que hacían cuando celebraban algo. Asique opte por ponerme un vestido suelto con una tela vaporosa, allí en el Claro todavía hacía calor.
-Me sé de uno que va a babear literalmente cuando te vea. -Me empecé a reír. -No te rías que te lo digo totalmente en serio.