El velo.
La sala se queda en pausa , el aire es denso, corre despacio, late cómo un corazón a punto de morir .
—El maneki-neko te protege, esta noche, Laila me exigirá las almas malditas,¿Cómo la enfrento yo...?
—No sé, ella es el engendro del mal,el maneki-neko... —me corta y hace una pausa breve , clavando los ojos en Asher , y se calla de golpe. —hagas lo que hagas no selles el pacto.
El cuerpo me vibra , la angustia lo recorre como una enredadera parásita.
—Pero… si no lo hago, las almas quedará