Futuro sin develar.
—¡Diablos! —gruñe él después de un silencio largo y espeso, demasiado denso como para respirarlo—. ¿Ella intentó cerrar el velo con el diablo?
Solo asiento y me tomo un instante, dejando que mi mente procese lo absurdo y aterrador de lo que acabo de escuchar.
—Ahora debemos averiguar… ¿Por qué?… y ¿qué quiere?… el diablo, él… —mi voz se mezcla con el aire cargado de tensión, apenas puedo sostener el hilo de mis pensamientos.
—Malditos, tenemos que buscar el cuadro en unas horas —me interrumpe S