Mansión tramposa.
Dejo escapar una risa burlona y siento cómo la furia domina lentamente mi cuerpo, como una corriente caliente que me recorre desde el pecho hasta la punta de los dedos.
—¡Vaya!... Pero qué placer,¿ vienes a tirarte a Asher? —espeta Miranda, tan mal educada e irritante como siempre, con esa sonrisa venenosa que parece disfrutar cada palabra que sale de su boca.
Pienso por un momento, dejando que el silencio se estire apenas un segundo.
—¿Por qué? ¿Vas a hacer un trío? —averiguo, con una sonrisa