Mientras tanto, en la facultad, Sofía, la hermana menor de los Leopaldo, estaba enfrentando sus propios problemas. Un grupo de chicos había comenzado a intimidarla, burlándose de ella y haciendo comentarios desagradables cada vez que la veían. Aunque Sofía era fuerte, ese día las cosas habían ido demasiado lejos.
Uno de los chicos, riendo con sus amigos, arrojó un vaso de agua sobre ella mientras caminaba por el pasillo.
—¡Ups! Lo siento, no te vi —dijo, con una sonrisa burlona.
Sofía, empapada