50. Vayamos a casa
Leonora
Dos meses más tarde se sentía emocionada. Luego de toda la inestabilidad con su embarazo, pudieron encontrarles una solución a sus problemas y eso los había liberado de los doctores al menos un poco. La confesión que se había hecho en aquella habitación los había hecho avanzar en su relación y luego habían tenido que enfrentarse a la enojada enfermera que se había quejado de que no había informado de su condición.
En ese momento, sin embargo, no podía sentirse más feliz ni, aunque lo in