53. Epílogo
Giancarlo
Los minutos que habían pasados desde que habían subido al helicóptero para poder llevar a Leonora al hospital, hasta que habían llegado, eran los más oscuros de su vida. Nunca antes se había sentido tan asustado, aterrado de que la mujer que más había amado pudiera marcharse sin poder vivir la vida que merecían juntos. Había llorado al verla tan débil en la camilla, tan pálida y desvalida, luego había llorado un poco más cuando se la habían llevado a urgencias para poder hacer una ces