La vida es como una ola que me lleva y me trae, pero jamás me deja en la orilla o me deja naufragar.
Cinco años después
Isabella
No quiero volver, no quiero estar de nuevo en un lugar donde solo conocí el sufrimiento. Pero Mary tiene razón, es necesario que perdone a mi padre antes de que muera, no por él, sino por mí, para sanar esa herida y poder avanzar. Cargo sobre mis hombros muchas cicatrices que no me dejan vivir en paz.
Lo que no sé es si estoy lista para volver a ver a Alexander. Él ne