Tu voz es el calvario que me domina
Isabella
Fernando duerme profundamente a mi lado. La noche es tranquila y fresca, la luz de la luna se cuela a través de las ventanas que dan a la terraza, proyectando cada uno de mis recuerdos entre las sobras. Aunque me siento más calmada por como Alexander decidió actuar, mi mente no para de pensar en todas las cosas que se me vienen encima, Cassandra no me tolera y es probable que Beatriz tampoco lo haga, ambas me culpan por las decisiones del padre de mi