Vía Crucis

Luego que Abel salió, Marla recibió en su móvil el correo que Karla acababa de enviarle. Lo abrió y confirmó que se trataba del documento que esperaba.

—¿Podemos hablar afuera? —le pidió ella, Jerónimo supuso que se debía a la incomodidad de Carmina.

—Sí, claro.

Estando fuera de la habitación, ella le comentó a Jerónimo sobre la delicada situación de su abuelo.

—Debemos ingresar al nonno con urgencia a una clínica especializada, y necesito del apoyo que me ofreciste. Tengo en mi correo e
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