Mientras perseguían el auto de Blake, el corazón de Maddie viajaba a tal velocidad que le hacía doler el pecho. Algo en ella le decía que todo lo que descubriera ese día, sería el golpe final para separarla definitivamente de su esposo.
En su cabeza, no concebía la idea de que él fuera a un lugar donde yacían prostitutas, estando ahora con ella. No, bajo ningún punto de vista le perdonaría tamaña traición.
Como pudo haberle pedido que confiara en él, haberle dicho que ella era su vida y luego.