La noticia del embarazo de Maddie no tardó en expandirse más allá del círculo íntimo del hogar, también había llegado al club. Henry, al enterarse, organizó un discreto brindis en su oficina con sus hombres de mayor confianza. Sin embargo, el club no era lugar para secretos. Siempre había ojos y oídos atentos, y pronto el rumor se propagó como pólvora entre los pasillos.
Mientras tanto, Ava, lentamente recuperada del brutal ataque de Rose, había comenzado a retomar algo de su independencia. Au