El futuro rey consagrado en batalla se preparaba para su coronación oficial. Louis era un hombre orgulloso y estaba seguro de que este triunfo lo denominaría como el más inteligente de los gobernantes hasta el momento.
Era su perspectiva gloriosa, en sus ojos se veía el triunfo estampado en dorado, porque se sentía bendecido.
—¿Ha existido algún rey capaz de vencer a un monstruo semejante? —preguntó Louis a uno de sus guardias, mientras caminaba hacia las celdas donde yacían sus prisioneros.
—N