Seth maldecía en todos los idiomas al príncipe y a su capacidad de irritarlo y amenazarlo con tanta facilidad. Se decía a sí mismo que, aunque muriera en el intento, lo asesinaría para mantener a salvo a Maya de sus manos libidinosas. En algún momento los transportaría hacia algún sitio y aprovecharía esa oportunidad para hacer que pagara, con sus últimas fuerzas y el aire que le quedaba.
—El rey hará algo… —empezó a decir Gale, esa era su esperanza. Sabía que el rey no lo dejaría morir así por