En el castillo, Eva era transportada hacia su cruel y fría torre del pasado, sin saber que le auguraba el futuro, deseando que el plan saliera perfecto. Al mismo tiempo, los mercenarios enviados por Ruth se encaminaban al refugio para buscar a Teo y acabar con todos a su paso.
Maya estaba cocinando la cena, para poder dormir temprano, sin imaginarse que su vida se vería amenazada en unos días. Se habían quedado los dos solos, esperando el regreso de los héroes y con el corazón preocupado.
En el