(Eva)
La ida a la plaza había sido casi un respiro de aire fresco para mí. Respirar fuera de las paredes de este castillo fue reparador, debía de admitirlo. Lupe me ayudó a guardar todas las cosas del pequeño nuevamente en su cuarto.
—He querido preguntarle algo desde hace un tiempo… —empezó a decir Lupe, que limpiaba con una tela los juguetes para que fueran desinfectados. Felipe ordenaba que todo se manipulara con sumo cuidado para que no hubiera bacterias en los objetos de la habitación.
Est