(Narra Seth)
El viaje de ida a nuestro nuevo hogar fue uno de los momentos más felices de mi vida. Era un alivio después de tanta lucha y estaba agradecido por tener la suerte de vivirlo con mi familia. Maya estaba relajada, con nuestro pequeño o pequeña gestándose en su interior y ahora, completamente a salvo.
Después de viajar por un tiempo, ella dejó de pensar en lo sucedido con Eva y disfrutamos lo hermoso del viaje. Teníamos una carroza que nos llevaría hasta nuestro nuevo lugar concedido