(Astor)
El sujeto buscaba escaparse de mi presencia, temblaba como una hoja, como si hubiera visto un fantasma. Ese miedo en sus ojos era notorio, él sabía quien era yo, estaba seguro de eso.
—No sabemos nada. —dijo el más menudo. —Déjanos tratar con esta embustera, tú no sabes quién es.
No dejaría que se marcharan, así como así, mi instinto de bestia me mandaba a quedarme allí hasta resolver este asunto.
La chica me miraba como si fuera la peste, debía sentirse amenazada por mi presencia, aunq