Eva se quedó cuidando a Teo en la casa, para que todos los demás pudiesen ir a ver que estaba sucediendo en ese lugar. No los vio marcharse, porque no quería que el pequeño viese ese humo aterrador. Siempre tenía la misma duda, no sabía si Maya era una loba y tampoco quería preguntárselo por temor a quedar como una ignorante o algo así.
Los demás se marcharon rápidamente hacia el sitio de donde provenía ese gran incendio. Mientras llegaban, fueron reconociendo aquel sitio. Era otro pueblo, uno