No podía ser real que padre e hijo se enfrentaran de ese modo. Eva vio como las tropas de Louis huían como roedores atrapados. Los soldados del rey prepararon el transporte para los lobos refugiados y heridos y los estaban llevando a la ciudad más cercana. Junto con Maya, ambas iban dormitando en el carromato, los sucesos las habían dejado sin ni una gota de energía. Estaban junto con Ciro y Gale, y varios niños pequeños que ya no tenían padres. Se encargaron de cuidarlos hasta que llegaran a l