Eva respiraba profundamente, desmayada, como en un trance. No podía abrir los ojos, como si un mundo de sombras la hubiera atrapado y estuviera en su interior. Oía sonidos, gritos, provenientes de lo desconocido, una ilusión. No quería ahogarse en esa bañera, debía tratar de cerrar el agua que corría para no inundar todo, pero era tan difícil.
Soñaba, ya no estaba consciente y no tenía el control total sobre su cuerpo. No podía pedir ayuda, su consumo de esa bebida la había hecho perder la comp